Tome ríos de gel, por hacer jenga en tu tejado. Y mira en sobre miel, las dulces lenguas de un pasado. Que toca tras su hiel, es un encuentro, mal contado, que sobra si se ve, donde hay algunos, descontados
Y son descoloridas, tus dos frases de siluetas, que silbos se imaginan, sus dos amantes, secretas. Pues solo sé jardín, tras esas flores que se esconden. Mariposas, por fin, llevan gusano en sus nombres
Y tiemblo si te digo que no susurras mis sienes. Amor, soy solo un gesto, pues la vida, me sostiene. A ti, que hiciste daño, a quien menos, merecía. Que hoy, superes todo...de manzana, amada, Mía.