Son tus curvas una trampa
que me conduce a la locura,
en cada giro, en cada palabra,
no hallo sitio para la cordura,
déjame Musa que me estrelle,
sobre la almohada de tu figura.
Toni Arzidain
Te veo tan cerca, tan lejos,
cegado por tu iris mágico
sintiendo la brisa de tu aliento
deseando tu caricia como hábito.
Y, sin embargo, apareces intocable
una fuerza invisible que separa,
un cristal infinito impenetrable,
corazón bajo irrompible mampara.
Será así mi merecida sentencia
aquella condena firme y arcana
a sentir cercana tu presencia
a infinitos corazones de distancia.
Toni Arzidain